Violencia de género en el deporte, acoso y abuso ¿sinónimos?

Esta escritura se torna compleja y dolorosa pero considero que es sumamente necesaria. Por: Lucía Proverbio, psicóloga.

Desde hace un tiempo a esta parte, múltiples deportistas a nivel global y de las más diversas disciplinas han sacado a la luz situaciones de abuso y acoso que sufrieron por parte de piezas fundamentales de sus equipos técnicos, generando así que un tema sensible y, lamentablemente, más habitual de lo que creemos fuese visibilizado y ocupara lugar en medios de comunicación masivos, instituciones deportivas, agendas gubernamentales y en organizaciones deportivas mundiales.

Algunos casos públicos

Uno de los casos que más repercusión tuvo fue el de Larry Nassar médico que abusó de al menos 300 deportistas niñas y jóvenes de élite en Estados Unidos. Su rol fue el de coordinador médico del equipo de gimnasia norteamericano durante 20 años.

Nassar, engañaba a las menores y aprovechaba su rol para llevar a cabo los abusos que cometió. La primera en poder poner en palabras lo que había sufrido fue Rachael Denhollander en 2016 posibilitando que otras deportistas comenzaran a expresar los abusos que habían sufrido, algunas anteriormente silenciadas por sus propias familias o por asociaciones deportivas no sólo para no destapar un escándalo sino porque inicialmente no les creeían a las víctimas. Luego de comprobarse las atrocidades que Nassar cometió, la justicia dictaminó que pasará el resto de su vida privado de libertad.

Rachael Denhollander

Marta Xargay (ex jugadora de basketball del seleccionado español) en una nota al diario El País de España reconoce que sufrió bulimia a causa del trato que le daba su entrenador de la selección Lucas Mondelo (luego fue separado del cargo). Este tipo de trato no sólo generó en la jugadora un gran desgaste mental (con múltiples repercusiones como ansiedad y trastornos del sueño), la bulimia, sino además el abandono temprano y repentino de la práctica deportiva.

El entrenador constantemente perseguía a Xargay y le decía que estaba fuera de forma, que no iba a comer lo mismo que las demás jugadoras por su peso (en ese momento la jugadora pesaba 67 kilos y mide 1.82 metros). Como consecuencia la jugadora terminó con un diagnóstico de bulimia y ortorexia (obsesión por la comida sana).

Marta Xargay

La federación expulsó a Mondelo sacando un comunicado donde expresan que la decisión fue por no conseguir los resultados deportivos esperados.

Estos ejemplos dejan en evidencia que los abusos pueden ser físicos o sexuales, pero también hay abusos a nivel psicológico (suelen ser los más habituales y sutiles).

¿Qué son abuso y acoso?

Para la Real Academia Española “acoso” es la acción y efecto de acosar, y explicita algunos tipos de acoso por ejemplo: acoso psicológico: Práctica ejercida en las relaciones personales, consistente en dispensar un trato vejatorio y descalificador a una persona con el fin de desestabilizarla psíquicamente. Acoso sexual: Acoso que tiene por objeto aprovecharse sexualmente de una persona, frecuentemente abusando de una posición de superioridad.

Acosar es definido como perseguir, sin darle tregua ni reposo, a un animal o a una persona. Apremiar de forma insistente a alguien con molestias o requerimientos.

Mientras que define “abuso” como acción y efecto de abusar. Y define algunos tipos de abuso: de superioridad: abuso consistente en el aprovechamiento de la desproporción de fuerza o número. Abuso sexual Delito consistente en la realización de actos atentatorios contra la libertad sexual de una persona sin violencia o intimidación.

Abusar es definido como: Hacer uso excesivo, injusto o indebido de algo o de alguien. Hacer objeto de trato deshonesto a una persona de menor experiencia, fuerza o poder.

Cómo identificar situaciones de acoso y/o abuso

Tomando como modelo la “Guía para la prevención de acoso y abuso sexual mujeres en el deporte. Pautas para un protocolo” del gobierno vasco incluye como conductas inadmisibles como parte de los entrenadores (voy a tomarlo como válido para cualquier rol dentro de una institución deportiva): 

  • Hacer preguntas incómodas a la deportista acerca de su vida privada con la intención de obtener información que resulta irrelevante para el adecuado desarrollo de la actividad deportiva.

  • Hacer preguntas a la deportista acerca de su vida sexual.

  • Inmiscuirse en la vida privada de la deportista: presionarla para obtener información, al objeto de ejercer cierto control sobre su vida o tratar de imponer su criterio acerca de las actividades y relaciones personales de la deportista.

  • Efectuar llamadas de teléfono a la deportista de forma continua
  • Ejercer el control de la vida privada de la deportista erigiéndose en su “protector”: Exigir información de dónde se encuentra en todo momento y de qué actividades lleva a cabo. Ir a buscar a la deportista a la salida del centro educativo o del trabajo. Provocar encuentros, aparentemente casuales, reiterados fuera del contexto deportivo: aparecer habitualmente en lugares frecuentados por la deportista.

  • Compartir ducha y vestuario con las deportistas

  •  Entrar en el vestuario de las deportistas sin pedir permiso.

  • Permanecer en el vestuario mientras las deportistas no han terminado de ducharse o vestirse. A veces, el entrenador aprovecha estos tiempos para analizar aspectos de la competición o dar instrucciones.

  • Observar clandestinamente a las deportistas, mientras realizan actividades íntimas, en lugares reservados (vestuarios, servicios, etc.).

  • Realizar propuestas, invitaciones e incitaciones explícitas de carácter sexual. 

En cuanto al lenguaje y la comunicación sostienen

De las expresiones verbales que deben evitarse, las más frecuentes son las siguientes:

  • Comentarios sexistas que ridiculizan a las mujeres en general.

  • Comentarios sexistas que cuestionan o ridiculizan la actividad de las deportistas aludiendo a su condición de mujeres.

  • Comentarios despectivos o inadecuados acerca de algún aspecto o característica corporal de la deportista (peso, forma, tamaño de una parte del cuerpo, etc.).

  •  Comentarios despectivos o inadecuados acerca de la forma de vestir y arreglarse de la deportista.

  • Expresiones o comentarios de naturaleza sexual acerca de las características corporales de la deportista. 

  • Expresiones o comentarios de naturaleza sexual acerca de la forma de vestir y arreglarse de la deportista.

  • Bromas, burlas o chistes que ridiculizan a las mujeres; mostrar un sentido del humor grosero o con contenido sexual.

  • Expresiones, bromas y opiniones homófobas o lesbófobas, ya sean de carácter general o que hagan alusión a la orientación sexual de una deportista.

  • Expresiones cargadas de agresividad que provocan malestar y crean un ambiente hostil.

  • Expresiones cargadas de agresividad, que provocan miedo o temor y que indican abuso de poder.

  • Insultos con connotación sexual.

  • Correcciones táctico-técnicas groseras, con insultos, tanto en situación de competición como en las sesiones de entrenamiento.

  • Intimidación verbal a través de propuestas de carácter sexual.

En relación a la comunicación no verbal: 

  • Miradas lascivas o quedarse mirando fijamente a una deportista con connotación sexual.

  • Silbidos con connotación sexual.

  • Gestos, insinuaciones y movimientos: expresiones faciales o corporales de naturaleza sexual.

  • Mostrar imágenes pornográficas u objetos con contenido sexual.

  • Visualizar con la deportista o prestarle vídeos o películas erótico-pornográficas.

  •  Utilización inadecuada de nuevas tecnologías: Envíar a la deportista mensajes innecesarios y/o incómodos a través de aplicaciones de comunicación instantánea.  Comunicación o seguimiento no deseado por la deportista a través de las redes sociales. Realización de llamadas perdidas insistentes. Envío de correos electrónicos con contenido sexual.

En relación al contacto físico son actos inadmisibles: 

  • Excesivo e inadecuado acercamiento: contacto corporal, abrazos, apretones y acercamientos corporales no deseados por la deportista.

  • Tocamiento de ciertas partes del cuerpo: nalgas, pechos, genitales, etc.

  • Pellizcos y cachetes.

  • Atraer con un abrazo en el intento de besar a la deportista.

  • Besar a la fuerza.

  • Actos sexuales no consentidos.

  • Intento de violación.

  • Violación.

Repercusiones psicológicas

Este tipo de conductas sobre las jugadoras tienen repercusiones a nivel psicológico que incluyen: 

Ansiedad y reacciones físicas relacionadas con el estrés: 

  • Estrés físico
  • Pesadillas.
  • Infecciones de transmisión sexual. 
  • Abuso de medicamentos y sustancias dopantes. 
  • Desórdenes alimentarios con aumento o pérdida significativa de peso. 
  • Comportamientos obsesivo-compulsivos.
  • Ideas paranoides.
  • Desorden acusado y crónico de estrés post traumático. 
  • Sentimientos de ira, irritabilidad y confusión.
  • Sentimiento de vergüenza. 
  • Efectos negativos sobre la imagen corporal.
  • Efectos negativos sobre la autoestima y la autoconfianza.
  • Disminución de la satisfacción con respecto al propio rendimiento deportivo. 
  • Bajo rendimiento deportivo.
  • Disminución de la motivación por desarrollar la actividad deportiva o participar en la misma. 
  • Abandono de la actividad deportiva.
  • Depresión clínica
  •  Humor (triste, irritable). 
  • Pérdida de interés (anhedonia). 
  • Cambios en el apetito. 
  • Insomnio y cambios en hábitos de dormir. 
  • Disminución de la concentración.
  • Sentimiento de culpa. 
  • Sentimiento de no tener esperanza. 
  • Sentimiento de no tener ayuda. 
  • Pérdida de la libido (deseo sexual)
  • Pérdida de energía. 
  • Fatiga. 
  • Comportamientos auto-lesivos
  • Atracones de comida. 
  • Cortes en la piel. 
  • Arrancarse el pelo.
  • Pensamientos suicidas.
  • Intento de suicidio.
  • Suicidio.
  • Pensamientos homicidas. 
  • Intento de homicidio.
  • Homicidio. 
  • Impacto negativo sobre su vida familiar.
  • Deterioro de sus relaciones de amistad.
  • Impacto negativo sobre las relaciones con compañeras y compañeros de equipo.
  • Deterioro de la relación entre el entrenador y la deportista.
  • Deterioro de las relaciones con compañeras y compañeros de estudios.
  • Deterioro de las relaciones con compañeras y compañeros de trabajo.
  • Problemas para confiar en otras personas.
  • Problemas en las relaciones íntimas.
  • Efecto negativo sobre las actividades sociales.
  • Hacer daño a otras personas o animales: Compañeras y compañeros de equipo, compañeras y compañeros de estudios, vecinas y vecinos, familiares, mascotas.

A modo de cierre

Si viviste o vivís algunas de las situaciones anteriormente expuestas o te sentís de alguna o algunas de las maneras que recién se nombraron no dudes en pedir ayuda, en hablarlo, nunca va a ser tu culpa.

A nivel gubernamental está la línea 0800-4141 que corresponde al servicio de atención a mujeres en violencia basada en género, y la línea azul 0800-5050 qué es un servicio que se encarga de situaciones de violencia a niñas, niños y adolescentes.

Urge como país, como deporte, contar con protocolos de actuación para instituciones deportivas en casos de abuso y acoso y de contar con un espacio para víctimas de abuso y acoso dentro del ámbito deportivo.

2 comentarios sobre «Violencia de género en el deporte, acoso y abuso ¿sinónimos?»

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