Castrillón y un desafío interesante

Diego Castrillón llegó a Lagomar para cubrir el puesto que había quedado vacante de DT tras la salida de Jhonatan Viazzo, con el charlamos luego de pocas semanas como entrenador del equipo.

Foto: Agustina Ojeda.


Al Club Lagomar no le fue fácil conseguir entrenador tras la compleja salida de Viazzo, sobre si le costó aceptar la propuesta Castrillón confesó que «en realidad no tengo claro cuál fue la situación, sobre todo con la temporada empezada no me lo esperaba.

No me esperaba por el momento del año y no me esperaba tampoco el femenino, pero no me costó nada dar el sí. Lo estaba queriendo, lo estaba buscando y los estaba necesitando este tipo de desafíos. Así que fue muy fácil una vez que tuve la propuesta, aceptarla.

Su llegada al plantel fue fácil, el equipo lo recibió con la mejor onda y se puso a trabajar inmediatamente con las jugadoras, pero admite que «no tenía demasiado conocimiento del femenino. Lo que conocía era lo que se ve, las partes finales, algo de la selección, algo de los clubes fuertes. Las sorpresas han sido todas positivas, esperaba menos y hay más. Tanto en lo individual y colectivo del equipo como del club».

Castrillón: «Hay mucho para sumar»

El equipo del 2023, mantuvo mucho del plantel del 2022, pero con algunos cambios importantes. Castrillón dice que «Si bien el equipo se conoce, tiene cambios y uno intenta poner su impronta dentro de la disponibilidad que tiene del potencial, en eso hay mucho para sumar, y lo que estamos es contra reloj, por el campeonato empezado y porque en cada partidos nops estamos jugando el poder estar en la parte alta de la tabla».

Al no conocer en profundida a la competencia, conversamos con Castrillón sobre que nivel se encontró en el torneo, esto dijo: «El esperado. Mucha defensa en zona, mucho correr la cancha, intento de defensas cambiantes, extendidas.

Un uso debido del tres puntos (triple), muy adecuado siempre a cada equipo. Lo que me sorprendió de mi equipo es la disponibilidad de las jugadoras a hacer lo que uno les pide, después puede salir bien, mal o regular, pero están dispuestas a hacer lo que se precisa en cada momento».

«Sobrar no nos va a sobrar nada»

«El objetivo es paso a paso. Frase hecha pero muy realista» comenzó diciendo a Aleras sobre los objetivos grupales para esta temporada. Y continuó «Viendo las fotalezas y debilidades colectivas. El objetivo es intentar meternos en el grupo de arriba, mejorar y afianzar nuestra producción. Luchar por meternos en semifinales de oro, eso sería más para el final del año.

En lo personal, terminar de conocer la liga, los equipos, las jugadoras. Eh tenido mucha colaboración dentro del Club y del plantel, contándome sobre los otros equipos y las características de las rivales».

Para cerrar la nota, agregó los objetivos personales como entrenador: «Dejarle a las jugadoras otra manera, u otra visión de ver el básquet y cómo jugarlo. Cuando termine el año será el momento de hacer balance y ver que nos faltó o donde faltó, sobrar no nos va a sobrar nada».

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