Aleras Uy

La confianza intacta

Con un impresionante despliegue de juego del Club Malvín, quién había sido superado por su rival Hebraica y Macabi en el primer encuentro de esta serie de semifinales por la copa de Oro, consiguió dar vuelta las tornas y llevarse la victoria 74 a 49 y para forzar a un muy prometedor y imperdible tercer partido que decidirá qué equipo ocupará un lugar en la final  del campeonato.

Primer tiempo

La naranja en el aire fue directa para Hebraica y Macabi que consiguió realizar la primera ofensiva del partido, la cuál de entrada no desperdició, encontrando a Sofía Bergdahl quien se encargó de abrir el score con un triplazo desde el inicio. Posteriormente con una firme defensa plantada luego de esta primera ofensiva, consiguieron que Malvín en su inicio culminara su primer ataque comiéndose los 24 segundos de posesión.

Carolina Fernández abrió el tanteador del playero con un confiado tiro desde la pintura. Malvin fue desde el arranque a marcar una defensa espejo a la jugadora del Macabeo Joaquina Gregorio, buscando complicar el principal eje del traslado de pelota en primera línea de su rival.

Con un desarrollo muy igualado, de bajas conversiones, pero con defensas descomunales y de muy alta presión, Malvín toma fuerza y a falta de 3:08 lidera el partido 13 – 6, cuando en este preciso momento del encuentro se realiza, con su ingreso a la cancha, el debut de la nueva ficha extranjera con la que se hizo el club Malvin. Raphaella Marciano Da Silva proveniente de Brasil, entró como sustituta al plantel de la extranjera Argentina que resultó lesionada en la primera semifinal Johanna Puchetti.

Hebraica apostó a cerrar el goleo de Malvín basado en continuas penetraciones, plantando una defensa zonal 2 – 3.

Con un buen ingreso de Raphaella, el playero consiguió cerrar el primer cuarto con una impecable conversión de gol y foul por parte de esta jugadora. Cerrando así 22 – 14 el parcial a favor del azul de la playa.

Impresionantes rotaciones de pelota en las ofensivas de Malvin, realizando pases veloces y dinámicos, conseguían cambiar la naranja de un lado a otro generando desajustes defensivos y encontrando buenos pases extra tras las penetraciones. Con un ritmo ciertamente difícil de seguir para el Macabeo, el playero empezó a despegarse en cuanto a diferencia en el tanteador, estando 33 – 15 a su favor a falta de 6:15 para el cierre de la primera mitad.

Hebraica a pesar de que empezó a mostrar una mejoría, tanto en su dinamismo de juego como en la actitud puesta en cancha, no conseguía acortar la diferencia que se mantenía en un parcial de 37 – 24, Malvin con alguna que otra imprecisión, pero con un todavía firme liderazgo del encuentro.

Con un impecable doble en penetración haciendo uso del paso cero, Romina Dalesandro mandó a cerrar el segundo cuarto incendiando anímicamente a todo el banco de Hebraica y Macabi, quién se encontraba lejos de dar por perdido el partido. Cerrando este chico con un tanteador de 37 – 26 para el Azul de la Playa.

Revisando las estadísticas, se dejaron ver puntos igualados como también aquellos que fueron los encargados de marcar la diferencia. Desde un 22% en triples para el playero (2/9) frente a un Macabi que contaba con 25% (3/12), la paridad era reflejada en este aspecto.

Malvín que supo encontrar su superioridad desde la media distancia en conversiones de 2 unidades, con un 14/24 (58%), mientras que Hebraica se encontraba por debajo que su rival con un 25% (6/17).

Las pérdidas en base a las defensas tan sumamente aguerridas se hicieron ver por ambas partes, con un recuento de 10 pérdidas para el Azul de la Playa y un total de 11 para el Macabeo.

Segundo tiempo

Con un inicio positivo de Malvin, siguió con el goleo de sus primeros dos cuartos poniendo el parcial en 43 – 30 a su favor en este arranque.

En Hebraica se volvió destacada la actuación de Romina Dalesandro, quién lideraba las ofensivas de su equipo con excelentes entradas al aro en doble ritmo muy bien ejecutadas, se encargaba del trayecto en primera línea de manera muy segura y encima por sobre todo esto fue el principal eje al momento de repartir juego a sus compañeras con pases extra y rotaciones.

Malvín no aflojó en ningún momento y con una buena mano caliente para los triples aumentó el score a 53 – 32.

Cerrando así un tercer chico en el que el playero se mostró igual de arrollador en un partido que lo hizo decantar a su favor en base a esfuerzo, con un tanteador en 58 – 36 (22 de diferencia), tenía la vista fija en el objetivo de llevarse esta segunda semifinal y forzar a una tercera definitoria.

El Azul de la playa demostró una constancia increíble, goleo imparable, jugadas de lujo y un juego colectivo digno de aplaudir. Un parcial muy cómodo a su favor de 62 – 41 a falta de 6:16.

Fue un desarrollo sin cambios sustanciales, Malvín profundizando su tremendo partido encontrando a una impresionante Raphaella quién desempeñó un debut espectacular.

El partido se dio por finalizado con El Club llevándose la victoria con un resultado de cierre de 74 – 49, donde consiguió ganar todos los cuartos jugados con un impresionante nivel que dominó en todos los aspectos puestos en cancha.

¡Qué player!

Hay veces que no es posible destacar a un solo desempeño individual por encima del resto, el triunfo fue un total esfuerzo de sacrificio y constancia colectiva. El plantel completo de Malvín sacó adelante su triunfo y tomaron a la fuerza, entre todas, una tercera semifinal, puestas con una vista implacable en el objetivo de llegar a la final y salir campeonas. El ¡Que Player! le corresponde sin dudas a todo el plantel de Malvín.

GOLEADORA

Le corresponde a Fernanda Midaglia de León quién recabó en su cuenta individual un total de 16 unidades convertidas junto con 3 rebotes y 5 asistencias.

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PUNTOS

El semáforo de Aleras

Destacado fue, junto con lo que más dio gusto ver, el buen desempeño sumamente constante de Malvín durante TODO el partido. No hubo momento que no dieran el 100% de su juego, que jugaran de manera relajada o lenta, en absolutamente cada minuto de partido entregaron todo para demostrar que pueden dar mucho más de cada una de ellas como jugadoras, dando a ver un juego sumamente entretenido y emocionante para el espectador.

Fue tal el movimiento de partido que no se presentó un momento de “quietud” o de juego “chato” en el que se volviera monótono, Hebraica si bien no pudo recuperar la diferencia que Malvín le había sacado, fue un encuentro propio de semifinales en el que ambos equipos sacaban buenas jugadas en base a sus modos de juego y estilos.

El básquet caliente se hizo ver en los primeros minutos del primer chico, donde parecía que la extrema paridad que sostenían se iba a mantener durante el resto del partido, ataques y defensas tan bien ejecutados que le corresponde el momento de mayor despliegue en igualdad.

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